Primera entrada
Para empezar, el tema del seminario es: “La violencia doméstica desde el punto de vista del niño(a)”. ¿Por qué me interesó este tema? El tema de la violencia doméstica siempre es visto desde el punto de la víctima principal, en cuyos mayores casos, es la mujer, aunque también hay casos de violencia contra el hombre, pero en esta sociedad machista, no se atreven a decirlo o reportarlo a la policía.
Lo que pienso es que, tal y como una persona que vive con un fumador, se le puede catalogar como fumador pasivo, el niño(a) que vive con una víctima de violencia y que sufre esta “condición”, podría catalogarse como una “víctima pasiva”. El niño percibe el maltrato de otra forma. Aunque el victimario no agreda física ni psicológicamente al niño, al ser una “víctima pasiva”. Como en el caso de los fumadores pasivos también sufren de los efectos del humo del cigarrillo, los efectos de la violencia doméstica le son igual transferidos al niño, produciéndoles efectos parecidos al de la víctima en si.
Los efectos del temor, daños a la autoestima, la represión social dado al “qué diran”, las conductas aprendidas de qué es “normal”, en algunos casos, el patrón se repite y en la mayoría de los casos, la víctima principal vuelve y permite que se repita la situación incesantemente.
En el caso del niño, que tampoco tiene que ser obligatoriamente testigo de la violencia física, sí escucha las palabras, los insultos, los golpes y esto es lo que se le queda en el subconciente. El ambiente tenso que crea la violencia produce los mismos efectos del síndrome de estrés postraumático, mismo síndrome que puede sufrir un veterano de guerra.
2 years ago